lunes, 11 de octubre de 2010

costumbres sociales del oriente guatemalteco.

Mercados
Los mercados de frutas, verduras y flores más famosos e interesantes son los de San Juan Sacatepéquez y Palencia. Los de Mixco y Amatitlán son grandes y abundantes en productos regionales. Por lo demás, todo llega a confluir al mercado de la Terminal de la zona 4 en la ciudad capital, el cual satisface cualquier necesidad de compra-venta.

Hablas populares

Además del idioma dominante que es el español, en el departamento se hablan dos idiomas importantes. El poqomam en Chinautla y quizá algunas personas que todavía lo recuerdan en Mixco. No debe olvidarse que el valle central del departamento fue asentamiento de los poqomames en tiempos prehispánicos. Y el segundo es el kaqchikel, que se habla en San Pedro Sacatepéquez, San Juan Sacatepéquez y en San Raimundo.

Danzas y bailes

El departamento es pródigo en relación a la cantidad de grupos de danza tradicional que practican bailes auténticos de la tradición. Su influencia danzaria proviene de la derruida ciudad de Santiago, de Chimaltenango y de Baja Verapaz. Las danzas se realizan en el orden siguiente:

El departamento de Guatemala, es uno de los más dinámicos en la historia de este país. En primer lugar, estas tierras son muy antiguas en cuanto a asentamientos humanos se refiere. En su territorio desde la época prehispánica floreció el centro ceremonial Kaminal Juyú, que era punto de enlace comercial entre el norte y el sur de mesoamérica y entre las tierras altas y las bajas de las culturas mesoamericanas, entre ellas las mayas y mayanses.

Kaminal Juyú, densamente habitada fue probablemente uno de los núcleos humanos más desarrollados del área mesoamericana hasta el arribo de los españoles en el siglo XVI. Otros señoríos mayanses habitaron sus tierras, como el señorío Fortaleza de Mixco Viejo, cuyos vestigios aún subsisten entre la frontera del departamento de Guatemala y el de Chimaltenango, ya que se encuentra situado en el municipio de San Martín Jilotepeque.

De tal manera que el poblamiento de la región fue intensivo. Con el arribo del hombre occidental en el siglo XVI, el valle de la Virgen fue habitado desde muy temprano, por españoles, criollos, indios, negros y mulatos. El cronista Tomás Gage refiere que a principios del siglo XVII era una planicie muy fértil con extensas haciendas ganaderas, ingenios de azúcar y pueblos de indios. El historiador Francisco de Fuentes y Guzmán señala la densidad poblacional del valle llamado de la Virgen, de las Vacas o de la Ermita.

A finales del siglo XVIII, en diciembre de 1773, el valle de las Vacas, de la Ermita o de la Virgen fue escogido por la Corona Real para efectuar el cuarto traslado de la ciudad de Guatemala, durante la época colonial, llamada en esta oportunidad, por Real Cédula del 24 de mayo de 1776, Nueva Guatemala de la Asunción.

La nueva capital del reino empezó a vivir formalmente, después de intensas luchas entre los partidarios del traslado y los terronistas, el 2 de enero de 1776, después de la extinción de la ciudad de Santiago de Guatemala por orden real.

La tranquilidad del valle fue alterada desde entonces, ya que se convirtió en el centro político administrativo del Reyno de Guatemala. Todo acontecimiento político social y económico, desde entonces, afecta directamente a los pobladores del departamento.


Hasta el traslado de la ciudad, las herencias culturales que se conjugaban en el actual territorio del departamento, eran las poblaciones mayanses de las etnias poqomames y kaqchikeles, cuya cultura hibridizada y resemantizada conservaba y conserva aún, su propia concepción del mundo de la vida, en donde ancestrales creencias mayanses se mezclan con antiquísimas tradiciones españolas y occidentales.

La cultura del departamento es amalgamada y sincretizada, dando origen a una tradición oral muy rica, en la cual aparecen reflejadas estas simbiosis culturales . De tal manera que formas de literatura oral que conservan ecos profundos de la cultura occidental, perviven junto a especies literarias orales de los pueblos mayanses focalizadas en los municipios respectivos.

Por una cuestión didáctica, las tradiciones orales del departamento se pueden dividir en tres grandes vertientes: la literatura oral de la Nueva Guatemala de la Asunción, las tradiciones orales de los municipios mestizos y la oralidad de los municipios de herencia mayanse.


No obstante de esta división, actualmente, debido al crecimiento de la urbe y las migraciones de habitantes de todas las regiones del país, están haciendo variar las tradiciones populares del departamento, aunque como río profundo, la mayor parte de ellas permanece resistiendo el embate de la contracultura de masas.

En la región, la oralidad surge en ocasiones especiales, como en velorios, "cabos de novena" y en lugares específicos como tiendas y cantinas. También se desarrolla en ocasiones particulares, alrededor de los patios de las antiguas casonas de los barrios antañones de la Nueva Guatemala de la Asunción, en las casas de los pueblos y en los caseríos más alejados del departamento. Así también, en los ocasos de las tardes de verano y en horas de la noche alrededor del comedor de la casa paterna o bien en los parques y atrios de las poblaciones del área.


En los pueblos mestizos y en la Nueva Guatemala de la Asunción, se han podido detectar dos tipos de narradores tradicionales: uno especializado, generalmente anciano, con una memoria prodigiosa y una forma locuaz de expresión y que son reconocidos por todos como el verdadero contador de historias. A ellos se les llama cuenteros, viejos, viejísimos, leng¸eros y algunas veces "cuenta cuentos". El otro tipo de narrador, lo constituye el contador ocasional de historias orales, pero que sin la sagacidad del anterior, no dejan de ser sabios en tradiciones y literatura oral.
En cuanto a los municipios de Chinautla y Mixco, de ascendencia mayanse poqomam, los contadores de historias se llaman Ajq'ij y en San Juan Sacatepéquez, San Pedro Sacatepéquez, San Pedro Ayampuc, San Raimundo y Chuarrancho, de ascendencia kaqchikel, los narradores de historias se denominan Atzij winaq. También en estos pueblos existe la división de contadores de historias especializados y de formación general.amatitlan-michael brandon3.jpg

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